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Reflections on Spain

Father and Son

A poignant image of forty years ago still sticks in my mind. My wife Ruth and I were exploring the back roads of rural Galicia in our tiny SEAT 600. We were driving cautiously in this remote area of northwest Spain because often we would have to slow down to accommodate a farmer leading his oxen to the field. It was quite a scene: the weathered face of the man and the docile expression of the large beasts yoked together, with rabbit pelts between their horns to keep off the flies.

This particular morning I noticed a farmer behind a horse-drawn plow preparing a small patch of field. His son was by the plowman's side -- he couldn't have been much over 7 years old. They were plowing the rocky field together. Sometimes the father would give the reins of the horse to his son so that he would become familiar with that aspect of plowing. As they worked together over the hours, the father would share his thoughts and his skills with his son -- to help his boy to prepare for his role in life as an adult. The traditions of the family were being passed to the next generation in a very natural way.

About twenty years later, Ruth and I found ourselves flying into Madrid hours after the attempted coup (golpe). Elements of the Guardia Civil had invaded the Cortes firing automatic weapons and were holding about 350 MP's hostage. We had to gingerly weave our way through heavily armed men to get to our hotel room located down the street from the parliament building! Inside the Cortes was high drama.

The king, Juan Carlos, had to choose between the Falangists who would enhance his power; or the young democracy that was hanging by a thread. Many lives were in the balance. In the midst of the crisis that would define his place in history, the king called to have his 12 year old son by his side. Just as the farmer wanted to share his skills and thoughts with his son to prepare him for his role in life, so Juan Carlos wanted his son Felipe to learn what it was to be a king.

A little over twenty more years have passed since that fateful time. The bonding of father and son, king and prince, which started that critical night, has borne fruit. Spain has become the envy of Europe as a prospering democracy, and the nation celebrates a royal wedding where it shares in the pride of Juan Carlos and Sofía as their son Felipe married Letizia.

Today as I write this, Ruth and I enjoy watching our son Jonathan playing with Sarah, his 19 month old daughter. Even at this young age she learns from her father's love and experiences his values. Our son Tim loves to go fishing with his 4-yr old son. When they are out on the boat together Tim teaches Sam how to get the bait, cast the line, and allows him "take the reins" of the boat. These are precious times between fathers and their children.

What a joy it is to be a father and see your sons grow strong as they themselves become husbands and fathers. Fathers provide a foundation to their children, whether they are farmers plowing fields, kings governing nations, or regular men teaching their children what they value in life.

Happy Father's Day, from our family to yours -- con un abrazo!

Tu amigo,

Don

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Padre e Hijo

Queridos amigos de Tienda,

Hay una imagen impresionante de hace cuarenta años que todavía tengo clavada en la mente. Mi mujer Ruth y yo estábamos explorando las estrechas carreteras de la Galicia rural en nuestro diminuto Seat 600. Conducíamos con cuidado en esta zona remota del noroeste español, porque a menudo teníamos que pisar el freno para amoldarnos al paso de un campesino conduciendo sus bueyes al campo. Era una escena digna de ver: la cara del hombre, curtida por el clima, y la expresión dócil de las grandes bestias unidas por el yugo, con pieles de conejo entre los cuernos para espantar a las moscas.

Esa mañana en particular vi a un campesino detrás de un arado tirado por un caballo que estaba preparando una pequeña extensión de tierra. Su hijo, a su lado, no debía de tener mucho más de siete años. Estaban arando juntos el campo sembrado de rocas. A veces el padre le daba al hijo las riendas del caballo para que se familiarizara con ese aspecto del arte de arar. Mientras trabajaban juntos hora tras hora, el padre compartía sus impresiones y sus aptitudes con su hijo, para ayudar a este niño a prepararse para su papel en la vida adulta. Las tradiciones de la familia se estaban transmitiendo a la siguiente generación de forma muy natural.

Unos veinte años más tarde, Ruth y yo nos encontramos aterrizando en Madrid unas horas después del intento de golpe de Estado. Integrantes de la Guardia Civil habían invadido las Cortes disparando armas automáticas y tenían retenidos a unos 350 diputados. ¡Tuvimos que pasar cuidadosamente por un camino lleno de hombres armados hasta los dientes para llegar a nuestro hotel, que estaba al final de la calle del Congreso! Dentro de las Cortes se desarrollaba una escena dramática.

El Rey Juan Carlos tenía que elegir entre los falangistas, que aumentarían su poder, o la joven democracia que estaba pendiente de un hilo. Había muchas vidas implicadas. En mitad de la crisis que definiría su lugar en la historia, el rey pidió que trajeran a su hijo de 12 años a su lado. Al igual que el campesino quiso compartir su sabiduría con su hijo para prepararle para su papel en la vida, Don Juan Carlos quería que su hijo Felipe aprendiera qué significaba ser rey.

Han pasado algo más de veinte años desde ese momento decisivo. La unión de padre e hijo, rey y príncipe, que comenzó en esa noche crítica ha dado sus frutos. España se ha convertido en la envidia de Europa como una democracia próspera, y la nación celebra una boda real en la que participa del orgullo de Don Juan Carlos y Doña Sofía en las nupcias de su hijo Felipe con Letizia.

Hoy, mientras escribo esto, Ruth y yo disfrutamos viendo a nuestro hijo Jonathan jugar con Sarah, su hija de 19 meses. Incluso a esta edad tan temprana aprende del amor de su padre y experimenta sus valores. A nuestro hijo Tim le encanta irse a pescar con su hijo de cuatro años. Cuando salen juntos en la barca, Tim le enseña a Sam a prender el anzuelo, tirar la caña, y le deja "tomar las riendas" de la barca. Estos son momentos inolvidables entre los padres y sus hijos.

Qué alegria es ser padre y ver a tus hijos crecer fuertes cuando ellos mismos se convierten en maridos y padres. Los padres proporcionan la base de apoyo a sus hijos, ya sean campesinos arando campos, reyes gobernando naciones, o hombres comunes enseñando a sus hijos lo que valoran en la vida.

¡Feliz día del padre, de nuestra familia a la vuestra, con un abrazo!

Tu amigo,

Don

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